El pasado domingo 18 de octubre nuestra comunidad parroquial se congregó para la celebración de la eucaristía con motivo de la despedida de Don Josep Font tras 11 años entre nosotros.
Unidos en acción de gracias por el gran servicio prestado con su acompañamiento pastoral a través de Novahumanitas, compartimos con toda la comunidad su carta de despedida.
Muy queridos vecinos todos de Ciempozuelos: laicos, religiosos, religiosas, hermanos sacerdotes.
La mayoría de los que leáis estas líneas me conocéis porque hemos tenido ocasión de hablar personalmente o porque habéis participado en alguna sesión de Novahumanitas. Otros, por las circunstancias vividas, me conocéis menos.
Soy Josep Font, un sacerdote de Cataluña, que hace 11 años llegó a Ciempozuelos.
Ahora me ha llegado el tiempo de dejar Ciempozuelos. Y antes de irme (será a primeros de octubre) quiero despedirme de todos vosotros y agradeceros muy sinceramente el trato muy agradable que he tenido con todos; vuestra acogida, vuestra simpatía, vuestras atenciones. ¡Muchas gracias!
Quiero también pediros perdón por si, sin querer, he ofendido a alguien. Nunca ha sido esta mi intención.
Os aseguro que en mis Eucaristías, que celebraré en el seminario de Seo de Urgel, siempre os tendré presente. Recordaré con agrado las Eucaristías celebradas en la parroquia Santa María Magdalena, en San Juan de Dios, en las Hermanas Hospitalarias, en las Hermanas Oblatas, en las Hermanas Mater Dei, en la capilla de la Soledad y en el Santuario de Nuestra Patrona, la Virgen del Consuelo.
Siempre estaremos unidos en la Eucaristía, fuente y culmen de la vida cristiana.
Me permito daros un consejo de despedida: ¡Cuidad el gran don de la fe! Dedicad tiempo y esfuerzo a la Vida Interior. La felicidad verdadera siempre viene de dentro; nunca de fuera.
Yo seguiré pidiendo al Señor que se os dé a conocer cada día más profundamente y que aumente vuestra fe, vuestra confianza, vuestra esperanza, vuestro amor, vuestra calidad de vida humana y cristiana y que seáis, así, muy felices y propagadores de auténtica felicidad.
Un abrazo con todo mi afecto.
Josep
