
El sacramento de la confesión reconcilia al creyente con Dios y con la Iglesia, brindando el perdón de los pecados y la paz espiritual.
- Antes de la Eucaristía (previa solicitud).
- Media hora antes de la misa los domingos y días de precepto.
- Celebraciones comunitarias en Adviento y Cuaresma.
